Despertarse en Amsterdam

11:46


Hace una hora que he llegado de Amsterdam.
La verdad es que no estoy haciendo muchas entradas sobre las ciudades que estoy visitando, y es algo que debería hacer, pero me he propuesto no escribir aquí por obligación y solamente si hay un tema que realmente tengo ganas de expresar o simplemente me apetece escribir y subir algunas fotos.
Hace una hora que he llegado de Amsterdam y después de haberme duchado y adecentado me he zambullido en un mar de sábanas y almohadas para al fin descansar.




El viernes fui a Amsterdam con mi querídismo megabus (11 euros ida y vuelta, enchufes y Wi-FI... nótese que un Alsa vale 40 euros casi en un Málaga-Almería) dispuesta a pasar un fin de semana y descubrir la Amsterdam real.
Y digo Amsterdam real porque cuando la gente va alli, y sobretodo la gente de mi edad, tiene una concepción muy equivocada de lo que es esta ciudad. (A ver. No digo todos. OBVIAMENTE hay gente que no piensa todo el día en marihuana gracias a Dios.)
El caso es que teniendo en cuenta el tema de las drogas y la prostitución, aún con eso, Amsterdam me enamoró.
Me enamoró porque me hizo preguntarme cómo sería cada estación caminando por los canales. O cómo sería ir en bici a todos lados. O si de verdad era una sociedad tan avanzada como parecía.
Hizo que me preguntara si sería feliz allí, si echaría de menos mi hogar, si cambiaría mi manera de ver el mundo.




La verdad es que me encuentro en un momento de mi vida que no se quee va a ser de mi en dos años. No se si estaré aquí o allí, trabajando, estudiando o en paro. Entonces cada estímulo que recibo creo que va a marcar mucho mi futuro. Y estaba esperando, estaba buscando alguna ciudad que hiciera que algo resonara en mi interior. Y por muchas ciudades bonitas que he estado viendo estos últimos meses ninguna había conseguido que me imaginara caminando por las calles o comiendo en un banco después de terminar mi turno matinal en el trabajo. 





No voy a decir que es 'La venecia del norte' porque hoy justamente un amigo italiano mio me ha estado diciendo que NO HAY NINGUNA VENECIA COMO VENECIA COMO LO LLAMAN VENECIA DEL NORTE DE HOLANDA (Nótese que mi amigo lo quiero mucho pero es un orgulloso irracional de Italia.) y ni siquiera me recordaría Venecia, pues no es simplemente turismo. 
El último día que estuvimos allí, es decir hoy, estabamos yendo a un mirador y estaba completamente nublado, de este tipo de nubla mojada que hace que quieras estar encerrado durante horas... Y cuando estabamos llegando vimos la biblioteca de Amsterdam. Tengo que decir que amo las bibliotecas, y cuando entré a esta biblioteca me quedé enamorada.



Dejando de lado que no entendería el 99% de los libros allí porque están en holandés me quedé conmovida al ver a una niña pequeña tocando en el piano la banda sonora de Amélie mientras había pisos y pisos de libros, gente trabajando y leyendo y unos grandes ventanales en los que podíamos ver una especie de puerto sumido en la niebla y el frío.
Y estoy segura que allí no todo el mundo es feliz, pero me pareció sentir su satisfacción de estar y de vivir allí. Me hizo preguntarme si yo también lo sería allí, y si alguna vez llegaría a despertarme en esa ciudad y darme cuenta de que es mi segunda casa.




''No olvidemos que las pequeñas emociones son los capitanes de nuestras vidas y las obedecemos sin siquiera darnos cuenta.''- Vincent Van Gogh


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